02 mayo 2007

Transhumanos y Posthumanos 3

El transhumanismo, como tendencia, representa la continuidad lógica de la aspiración, profundamente humana, de modificar la imagen del propio cuerpo. Ningún otro animal promueve, deliberadamente, alteraciones en su anatomía. Solo el hombre se encuentra insatisfecho con su realidad corporal y por ello ha construido imperios y civilizaciones.
La arqueología exhibe las huellas de modelos antropológicos y de prototipos de seres humanos, tan singulares como si se tratara de especies diferentes. Por ejemplo, en la América prehispánica la modificación corporal llegó al nivel de una alta sofisticación: los mayas practicaban deformaciones craneales. Además, mediante el uso de implantes, accesorios, grabados y atuendos, buscaban transformar su cuerpo para reflejar la imagen idealizada que su vigorosa cultura les imprimía.
Pero nosotros, contemporáneos del siglo XXI, no nos quedamos atrás. Pues cada día, al levantarnos, iniciamos un ritual de modificación corporal que va más allá de la necesidad de protegernos de la intemperie. Utilizamos vestimentas que expresan estados mentales y modelos aspiracionales. A fin de cuentas, nos hallamos sumergidos en una realidad virtual que produce alteraciones en todos los órdenes de la maquinaria humana.
Por eso, el Transhumanismo pretende utilizar todas las tecnologías, intensivamente, para llevar esta modificación corporal hasta el nivel máximo éticamente posible.

01 mayo 2007

Transhumanos y Posthumanos 2

“En un futuro cercano, que está a décadas de distancia, existirán varias especies de seres humanos con diferentes niveles de evolución.” Esto que parece salido de un relato de ciencia ficción pronto será una realidad sorprendente y fatalmente irremediable.
Inevitable también será que el hombre coexista con súper-máquinas inteligentes que serán, a la vez, servidoras y opresoras de su conciencia y voluntad.
Existen dos escenarios previsibles. En el primero de ellos falta un orden concertado, en consecuencia rige la ley del más fuerte, predomina una violenta inequidad y una discriminación extremada. En el segundo escenario, el impacto de la brecha tecnológica se encuentra amortiguado por el Transhumanismo que constituye una alternativa viable para nivelar el acceso a la información y el uso de los más recientes avances.
Como el sistema operativo Linux, que representa la opción de una plataforma libre y comunitaria en respuesta al monopolio de Microsoft. Así, de la misma manera, el Transhumanismo se valdrá de todas las redes informáticas y medios de comunicación independientes con el fin de difundir el mensaje que anticipará la revolución más trascendental desde que surgió la inteligencia. Este mensaje debe ser conocido antes de que la realidad nos tome por sorpresa y nos convierta en esclavos.

30 abril 2007

Transhumanos y Posthumanos 1

La filosofía Transhumanista es como una ráfaga de optimismo en medio de un mundo polarizado hacia lo negativo y apocalíptico. Día tras día escuchamos noticias acerca del cambio climático y de las consecuencias que acarrea el uso equivocado de la tecnología. Pues bien, aquí hay algo que consigue redimir al hombre y en consecuencia a todas las creaciones surgidas de su inteligencia.
Pero… ¿Qué es el Transhumanismo?
El Transhumanismo es algo más que una ideología que sólo se complace al exponer ciertas verdades y marcar pautas de conducta. En suma, es un movimiento global donde participan personas de diversas especialidades aportando tiempo, trabajo y energía, a través de la militancia, la difusión del conocimiento y en el trabajo continuo en laboratorios y centros de investigación.
Quizá la primera condición para pertenecer a este movimiento sea la de aceptar que el hombre requiere efectuar cambios radicales en el rediseño de su propio cuerpo. Al tener presente la alternativa entre sobrevivir mediante una evolución tecnológica o resignarse a la extinción, propia de una especie animal en desequilibrio.

29 abril 2007

Mind Uploading 3

Así como la música alcanzó la cumbre más alta en la época clásica, así también el viejo humanismo ha visto pasar sus mejores días.
El hombre interpreta el universo a su imagen y semejanza pues la extraña e insondable realidad no se deja apresar. Este afán es equivalente a instalar un complejo y avanzado software en una vieja máquina, gastada y obsoleta. Definitivamente, habría que cambiar el hardware por uno que estuviera a la altura de los objetivos.
Algunos dirán que la solución está en replantear el funcionamiento integral de la mente. Como si la psicología tuviera el poder de cambiar el entorno del mecanismo en que se mueve. La verdad es que no puede hacerlo. La mente acorralada del hombre actual solo puede resolver problemas coyunturales: Nanotecnología molecular… biotecnología… ingeniería genética… clonación… robótica… realidad virtual…
Todo esto nos lleva más allá del humanismo… hacia el transhumanismo.

Mind Uploading 2

“El hombre es algo que debe ser superado” dijo Nietzsche, el gran filósofo alemán. Y esta frase contundente ha sido asumida al cien por ciento por un movimiento mundial que, lejos de ser subterráneo y marginal, está integrado por las mentes más lúcidas de nuestro tiempo. Se trata del “Transhumanismo”, un movimiento cultural e intelectual que afirma la posibilidad y necesidad de tomar el control de la evolución humana sin esperar que se produzca, de manera gradual, una mutación que lleve a la especie humana hacia un peldaño más alto.
Pero no se trata de crear monstruos al estilo de Frankenstein. Por lo contrario, se pretende conjuntar todas las ciencias y las técnicas para mejorar y superar la condición humana. Los integrantes de este movimiento diseñan el modelo de un nuevo hombre liberado de la enfermedad, del envejecimiento y quizá hasta de la muerte. Ellos afirman que el hombre no está situado al final de la evolución sino al principio. Contrariamente, los opositores llaman a esto: “la idea más peligrosa del mundo”. Lo cierto es que hasta en México existe un capítulo de esta asociación mundial con siglas WTA (World Transhumanist Association) que despliega actividades y congresos.

27 abril 2007

Mind Uploading

El término "Mind Uploading" se refiere a la tecnología que transfiere, copia o escanea virtualmente un cerebro humano, trasladándolo hacia un substrato artificial que podría ser el cerebro electrónico de una supercomputadora.
Esto que parece de ciencia ficción puede convertirse en realidad más pronto de lo que imaginamos. De hecho, el 6 de Junio de 2005, la compañía IBM y el Instituto Federal Suizo de Tecnología anunciaron el lanzamiento de un proyecto titulado: “Blue Brain”. Tal proyecto pretende elaborar un modelo virtual del cerebro humano utilizando una supercomputadora IBM proyectada para reconstruir todo el complejo circuito eléctrico del cerebro en funcionamiento.
La posibilidad de tal tecnología está en marcha. Aunque la computadora destinada a albergar el cerebro humano debería ser trillones de veces más potente que las actuales máquinas; todo indica que en un futuro cercano esto será posible, solo recordemos el avance incontenible de la informática en los últimos años.
El reto verdadero consiste en adoptar un punto de vista mecánico de la inteligencia humana como el esgrimido por pensadores como Marvin Minsky o Hans Moravec.

26 mayo 2006

El Ineludible automóvil


En esta columna, como se habrán dado cuenta, hago un balance crítico, desde mi personal punto de vista, acerca de los objetos tecnológicos y la influencia que éstos derraman sobre la sociedad. Y, precisamente, llega el turno de hablar sobre el ubicuo, inevitable y fatal… vehículo automotor de uso personal.
Me pregunto, ¿porqué, de entre todas las soluciones posibles tenía que elegirse ésta? Pues, si vemos el panorama de la historia del transporte, parece que la propia historia y evolución del automóvil no representa el desarrollo más lógico e inteligente. Más bien, todo hace pensar que se trató del capricho de un inventor que logró imponer su visión personal al resto del mundo.
Antes que Henry Ford apareciera en escena ya se había avanzado mucho dentro de un sistema colectivo y racional. Como ejemplo, ahí estaban ya los ferrocarriles movidos por la energía del vapor. Si se hubiera seguido esa línea inventiva hasta sus últimas consecuencias, con la ayuda de tecnologías paralelas como la electricidad, la hidráulica, la neumática, etc. contaríamos con un medio de transportación eficiente, limpio, ecológico y universal. Imaginen una red subterránea a nivel global, (de alcance mundial) como sistema troncal de transporte para todos.
Por lo contrario, se privilegió un sistema clasista, individualista, predador, contaminante y absurdo. Los coches tirados por caballos cedieron su lugar al abominable vehículo propulsado por motor de explosión. Entonces fue cuando se torció la flecha evolutiva de la tecnología y se incurrió en un disparate a escala mundial. Pues se destinaron todos los capitales, los talentos y los esfuerzos en aras de un monstruo que, cada vez más, devora las entrañas y las riquezas del planeta. Y todo para beneficiar a un grupo de magnates que amasaron cuantiosas fortunas a la sombra de la explotación del trabajo humano.
Creo que no se ha estudiado lo suficiente el grado de dependencia psicológica que tienen muchos seres humanos con respecto al automóvil. Más que un vehículo utilitario que permite desplazarse a grandes distancias y, supuestamente, en menor tiempo; representa un símbolo de poder. Los rugidos amenazantes del sucio y maloliente motor de combustión interna, encerrado debajo de la cubierta, apenas se disimulan bajo las líneas aerodinámicas y, en algunos casos, bajo los detalles de lujo. En muchos casos el automóvil se convierte en un arma que desafía al entorno, sea éste humano, animal o vegetal. También puede ser visto como un objeto lúdico, un juguete para adultos, que encuentra su más cabal expresión en eventos como las carreras de autos, donde se permite desahogar y liberar la peligrosa adicción a la velocidad.
Por desgracia, aparte de estos conceptos, la presencia incesante del automóvil se extiende por todos los rincones del planeta. Gran parte de los recursos de las naciones se destina a realizar inversiones millonarias de infraestructura para la mayor gloria de su majestad de cuatro ruedas. Desplazando los capitales que podrían dedicarse a atender necesidades básicas de la población, se construyen súper-estructuras, moles de concreto armado en forma de autopistas, puentes y pasos a desnivel, que solo sirven como relumbre y ostentación para los gobernantes en turno.
Por ahora no hay reversa posible. Seguimos encadenados a un movimiento acelerado y continuo que puede precipitarse al abismo. El problema no es el automóvil en sí mismo, sino su multiplicación explosiva e imparable que asfixia al planeta con sus residuos y necesidades de transformación.
(Para más información visite la página: www.technophrenia.com)

04 mayo 2006

El último canto de las ballenas


La primera impresión que me llega a la mente es la de un mundo ilimitado, profundo y abismal, oscuro y luminoso a la vez. Enseguida percibo un sentido de aventura y una sensación de libertad que resulta desconocida para nosotros, los orgullosos seres humanos, supuestamente racionales, que habitamos sobre la tierra firme.
Esto me pasa cada vez que pienso en el espacio vital de las ballenas, los más nobles y maravillosos monstruos del mar. Y cuando digo monstruos me refiero a su tamaño, pero también a su naturaleza indómita y remota.
Es conocida por todos, o al menos por gran parte de la humanidad, la terrible matanza que todavía se sigue practicando sobre esta diezmada especie. Parece que la razón y la conciencia no terminan de enraizar en ciertos sectores de un país tan avanzado, en otros órdenes, como Japón. Y lo peor de todo es que nos tratan de engañar argumentando fines científicos, cuando en verdad se trata de una vulgar cacería comercial. Pues, detrás de esta despiadada carnicería están los intereses comerciales de un grupo de empresas japonesas; quienes, a su vez, tienen relaciones comerciales con otras empresas a lo largo del mundo.
La titánica y heroica participación de las tripulaciones abanderadas por “Greenpeace” ha enfrentado la amenaza en directo, ahí mismo, en el propio Santuario Austral, (refugio para las ballenas). Pero, lejos de persuadirse, los balleneros reafirman sus posiciones y actúan criminalmente en contra de sus valientes y demandantes perseguidores.
No es ninguna novedad decir que el hombre es un depredador consumado. Esto ha sido planteado en infinidad de obras literarias y cinematográficas. Pero no por ello tenemos que resignarnos a vivir en un futuro desprovisto de especies animales, de árboles y plantas. Pues jamás los ingenios tecnológicos podrán reemplazar a la naturaleza. Un mundo robotizado y tecnificado al cien por ciento podrá tener su atractivo dentro de las películas, los videojuegos y las novelas de ciencia ficción. Pero vivirlo como una realidad podría significar una experiencia aterradora.
Acaso yendo más allá de la ecología, (que no deja de ser antropocéntrica) algún día pudiéramos comprender y valorar al universo de las especies animales que conviven con nosotros. Pero, si nos faltan piezas, dudo que alguna vez podamos armar el rompecabezas del mundo viviente. Entonces, quizá, los cantos de las ballenas permanecerán indescifrables para siempre.

07 noviembre 2005

La Naturaleza Esquizoide 2

Podría aventurar una hipótesis:

El mundo en su devenir histórico ha atravesado por diversas eras que corresponden a la descripción clínica de ciertos trastornos mentales y de la personalidad. Pues bien, esto que a primera vista parece una idea absurda e insensata puede ser un punto de vista valioso para comprender lo que está pasando actualmente a nuestro alrededor.
Alguna vez cierto sector de la humanidad se comportó de manera paranoica. Baste con recordar la época oscura de la inquisición con su correspondiente quema de brujas. Y si vamos más allá encontraremos etapas históricas marcadas por un franco desdén a la inteligencia y la razón. Ha habido épocas desgarradoramente psicóticas y otras absolutamente neuróticas.
Pero, actualmente, el mundo parece enfilarse hacia un estadio esquizoide. Es decir, pareciera que los comportamientos globalizados de la humanidad están produciendo una incesante división o rotura en relación con el mundo y con la propia esencia humana.
Afirmo lo anterior al constatar la multitud de signos que encuentro a cada paso. No exagero al decir que existe una mutación en la forma de percibir la realidad que está condicionada por la tecnología. Hay evidencias contundentes acerca de una disociación de los elementos constituyentes del pensamiento humano. Y, digo humano, porque no me atrevo a abarcar el psiquismo animal en su conjunto... aunque, posiblemente, hasta ahí pudiera llegar el desajuste.
La tecnología informática, más que ninguna otra, ha orientado los mecanismos de la percepción. Pues, de manera gradual, ha modelado la nueva mentalidad del hombre de finales del siglo XX y principios del XXI. Mediante el lenguaje cifrado de las máquinas el discurso del hombre se ha distanciado de lo puramente humano para convertirse en una fusión de conceptos abstractos, donde abundan los monólogos delirantes y vacíos de contenido. No todo es así, pero... basta con asomarse a la red del ciberespacio para encontrar una amalgama de información valiosa junto a lo intrascendente. Hay un mar de conocimiento aguardando a una mente forjada en la edad de la razón. Pero todo aquello que la mente humana es capaz de abarcar, dejando de lado las etiquetas, parece asfixiar a una humanidad subdesarrollada en aspectos racionales y éticos. Tal vez no estamos a la altura de nuestras propias creaciones.
Quizá el abandono generalizado de un principio fundamental, sea religioso o filosófico, nos ha lanzado, como especie, hasta el fondo de un vacío existencial; donde la inseguridad ontológica ha instaurado deformaciones monstruosas dentro de la psicología humana.
Necesitamos romper la burbuja que nos aprisiona, que nos aísla y nos vuelve unos extraños hasta para nosotros mismos.
Tal vez esté llegando el momento de dar otro paso más dentro de la evolución humana. Pero antes de eso tenemos que vislumbrar el sentido de lo maravilloso y el eterno misterio que nos rodea.

04 julio 2005

La Naturaleza Esquizoide 1

Existe una incierta amenaza por la manera como se derrama la realidad hacia el interior.
¿Cómo designar todo el terror de la experiencia del mundo?
Como si pudiera, en cualquier momento, caer de improviso y borrar todo rastro de identidad.

En la era de la comunicación satelital, del Internet inalámbrico, de la realidad virtual… permanezco, finalmente, incomunicado, aislado de todo lo que representa significación vital para mis semejantes. Soy apenas una sombra que atisba en las sombras. Un intento de trascender que nunca se cumple.

La estructura del mundo es la de un cuerpo grotesco que tiene músculos hipertrofiados a causa de una tecnología invasora y despiadada.
Hedonismo… culto a la perfección escultural… en suma, pura apariencia de relumbre y hojalata.
Y el rostro… el rostro es tan monstruoso que ni siquiera me atrevo a describirlo… ahí están las huellas dejadas por miles de años de tortura física y espiritual.